La libertad es un talento dado por Dios, un instrumento de trabajo. Es la herramienta con que construimos nuestra vida, nuestra felicidad. No debemos sacrificar jamás nuestra verdadera libertad, porque si la sacrificamos, renunciamos al mismo Dios. Sólo hay que sacrificar la falsa espontaneidad del capricho, la pseudo libertad del pecado. Tenemos que defender nuestra verdadera libertad con la vida misma, ya que es el elemento más precioso de nuestro ser. Es ella la que nos hace personas, constituidas a imagen de Dios. La iglesia, sociedad sobre-natural, tiene como una de sus principales funciones la de preservar nuestra libertad espiritual como hijos de Dios.
Thomas Merton OSB. Nuevas semillas de contemplación
Muchas almas
Muchas almas emprendieron y emprenden cada día este camino y perseveran mientras gustan las sabrosa dulzura de la miel y del fervor primitivo; pero apenas cesa esa suavidad y placer sensible, por la tempestad que sobreviene de la tribulación, tentación y sequedad, necesarias para llegar al monte de la perfección, cuando declinan y vuelven las espaldas al camino: señal manifiesta de que se buscaban a sí mismas y no a Dios y a la perfección. Miguel de Molinos. Guía espiritual
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