El abad Pablo de Galacia dice de sí y de su ejercicio diario: " yo tengo siempre en mente estas tres cosas: callar, ser humilde de espíritu y repetirme a mí mismo: yo no tengo ninguna preocupación". Aquí encontramos de nuevo el silencio que nos aconsejan los monjes, y la humildad como fundamento de nuestro ser religioso.
Anselm Grun. La sabiduría de los padres del desierto
La maravillosa revelación
La maravillosa revelación a descubrir, si transitamos la senda de la oración con disciplina, es que nuestro espíritu está enraizado en Dios y que cada uno de nosotros tiene un destino eterno, un significado e importancia eternos. Desarrollaremos nuestra propia naturaleza con su infinito potencial, si emprendemos esta peregrinación a nuestro propio centro. No existe antagonismo entre la oración contemplativa, la oración vocal y la oración litúrgica. Rastrea una clase de desarrollo progresivo a través de estas formas. No es que llegamos a un estadio en nuestra vida.en donde al ir más allá, pasamos de la oración litúrgica a la vocal. La evolución que él verdaderamente vislumbra es un crecimiento en el deleite, al cual entramos con cualquier forma de oración que sea apropiada para el momento. Y todas estas formas de oración son, por supuesto, complementarias y, por lo tanto, debemos conocerlas tal cual son realmente: entrando en el interior de la oración ete...
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