La tristeza es buena porque pertenece en esencia a la madurez del hombre, como trabajo, como elaboración de experiencia de pérdida.
La melancolía , en cambio, como compasión de uno mismo , resulta infructuosa. Cuando no puede satisfacer sus deseos, el hombre se refugia en la autocompasión. En el fondo, en la melancolía se ocultan con frecuencia deseo inmoderados. Porque no soy el mayor, dejo de luchar y me refugio en la melancolía.
El triste puede llorar, sus lágrimas pueden ablandar el alma endurecida y hacer la fructificar. Las lágrimas del que está triste pueden convertirse en lágrimas de alegría.
La melancolía no puede llorar. Es deplorable, se baña a sí misma en la autocompasión. Para Evagrio la melancolía consiste principalmente en depender infructuosamente del pasado. Uno se imagina sentimientos que tuvo anteriormente en casa, con los padres, la protección, el vivir sin preocupaciones, etc. Por más bueno que sea a veces ocuparse del pasado para mejorarlo y experimentarlo como raíz del presente, nos ayuda muy poco mirar constantemente al pasado y orientarnos hacia él. Para Evagrio es sobre todo peligroso eludir la realidad presente para refugiarse en el pasado, que definitivamente se ha ido y ya no volverá más. Del pasado podemos ciertamente aprender mucho. Pero cuando se convierte en fuga de las dificultades presentes, entonces nos impide acometer las tareas actuales y así madurar.
Anselm Grun OSB . La sabiduría de los padres del desierto.
La maravillosa revelación
La maravillosa revelación a descubrir, si transitamos la senda de la oración con disciplina, es que nuestro espíritu está enraizado en Dios y que cada uno de nosotros tiene un destino eterno, un significado e importancia eternos. Desarrollaremos nuestra propia naturaleza con su infinito potencial, si emprendemos esta peregrinación a nuestro propio centro. No existe antagonismo entre la oración contemplativa, la oración vocal y la oración litúrgica. Rastrea una clase de desarrollo progresivo a través de estas formas. No es que llegamos a un estadio en nuestra vida.en donde al ir más allá, pasamos de la oración litúrgica a la vocal. La evolución que él verdaderamente vislumbra es un crecimiento en el deleite, al cual entramos con cualquier forma de oración que sea apropiada para el momento. Y todas estas formas de oración son, por supuesto, complementarias y, por lo tanto, debemos conocerlas tal cual son realmente: entrando en el interior de la oración ete...
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