Desde el siglo cuarto, la oración de Jesús es la preferida : al inspirar, digo en silencio: "señor Jesucristo"; y al expirar," hijo de Dios, ten compasión de mí". En ese momento me imagino como Jesús me conduce al espacio interior del silencio, al espacio en el que Dios mismo habita en mí. Es el espacio que puedo calificar también de "Reino de Dios". El Reino de Dios está dentro de nosotros, dice Jesús (LC 17,21). Lutero lo traduce como "el Reino de Dios es interior". Lutero imagina el interior de una casa. Dentro de sus paredes está el Reino de Dios, en la parte de dentro del alma.
Anselm Grun OSB . La sabiduría de los padres del desierto
La maravillosa revelación
La maravillosa revelación a descubrir, si transitamos la senda de la oración con disciplina, es que nuestro espíritu está enraizado en Dios y que cada uno de nosotros tiene un destino eterno, un significado e importancia eternos. Desarrollaremos nuestra propia naturaleza con su infinito potencial, si emprendemos esta peregrinación a nuestro propio centro. No existe antagonismo entre la oración contemplativa, la oración vocal y la oración litúrgica. Rastrea una clase de desarrollo progresivo a través de estas formas. No es que llegamos a un estadio en nuestra vida.en donde al ir más allá, pasamos de la oración litúrgica a la vocal. La evolución que él verdaderamente vislumbra es un crecimiento en el deleite, al cual entramos con cualquier forma de oración que sea apropiada para el momento. Y todas estas formas de oración son, por supuesto, complementarias y, por lo tanto, debemos conocerlas tal cual son realmente: entrando en el interior de la oración ete...
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