El hombre espiritual es aquel que " ya coma, ya beba o cualquier otra cosa, lo hace todo para gloria de Dios " (1 Corintios 10,31). Eso no significa que se limite a percibir en su mente una abstracta intención de dar Gloria a Dios. Significa que en todas sus acciones es libre de superficial automatismo de la rutina convencional. Significa que en todo lo que hace actúa libremente, con sencillez y espontaneidad, desde lo más hondo de su corazón, movido por el amor. Thomas Merton OSB. Nuevas semillas de contemplación  

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