No son los otros los que te impiden vivir felizmente, sino que tú mismo no sabes lo que quieres. Pero, en lugar de admitirlo, pretendes que otra persona te impide ejercer tu libertad. ¿Quién? Tú mismo.
Thomas Merton OSB. Nuevas semillas de contemplación
Muchas almas
Muchas almas emprendieron y emprenden cada día este camino y perseveran mientras gustan las sabrosa dulzura de la miel y del fervor primitivo; pero apenas cesa esa suavidad y placer sensible, por la tempestad que sobreviene de la tribulación, tentación y sequedad, necesarias para llegar al monte de la perfección, cuando declinan y vuelven las espaldas al camino: señal manifiesta de que se buscaban a sí mismas y no a Dios y a la perfección. Miguel de Molinos. Guía espiritual
Comentarios
Publicar un comentario