Feliz, en verdad, es ese hombre que encuentra la sabiduría que le unifica y le une a Dios. Feliz aquel que ofreciendo a Dios la oscura conciencia de su propio yo enriquece su vida interior con una ciencia amorosa, delicada y espiritual que trasciende con mucho todo conocimiento connatural o adquirido. Vale mucho más esta sabiduría y el sosiego de esta obra interior, llena de delicadeza y de finura, que poseer oro y plata.
El libro de la Orientación Particular. Anónimo
Muchas almas
Muchas almas emprendieron y emprenden cada día este camino y perseveran mientras gustan las sabrosa dulzura de la miel y del fervor primitivo; pero apenas cesa esa suavidad y placer sensible, por la tempestad que sobreviene de la tribulación, tentación y sequedad, necesarias para llegar al monte de la perfección, cuando declinan y vuelven las espaldas al camino: señal manifiesta de que se buscaban a sí mismas y no a Dios y a la perfección. Miguel de Molinos. Guía espiritual
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