Y el hombre no puede tener mayor amor que sacrificar su mismo yo por el bien de todos los que son sus hermanos y hermanas por naturaleza y por gracia. Pues el espíritu es de mayor dignidad que la carne y por lo mismo es más valioso unir el espíritu a Dios (que es su vida) por el sublime alimento del amor que unir la carne al espíritu (que es su vida) por la comida de la tierra. Es importante, por supuesto, alimentar el cuerpo, pero si no alimentas también el espíritu, no has hecho nada. Los dos son buenos, pero el primero, por si mismo, es el mejor. Un cuerpo sano nunca merecerá la salvación; pero un espíritu robusto, aunque esté en un cuerpo frágil, no sólo puede merecer la salvación sino también llegar a la plena perfección.
El libro de la Orientación Particular. Anónimo
La maravillosa revelación
La maravillosa revelación a descubrir, si transitamos la senda de la oración con disciplina, es que nuestro espíritu está enraizado en Dios y que cada uno de nosotros tiene un destino eterno, un significado e importancia eternos. Desarrollaremos nuestra propia naturaleza con su infinito potencial, si emprendemos esta peregrinación a nuestro propio centro. No existe antagonismo entre la oración contemplativa, la oración vocal y la oración litúrgica. Rastrea una clase de desarrollo progresivo a través de estas formas. No es que llegamos a un estadio en nuestra vida.en donde al ir más allá, pasamos de la oración litúrgica a la vocal. La evolución que él verdaderamente vislumbra es un crecimiento en el deleite, al cual entramos con cualquier forma de oración que sea apropiada para el momento. Y todas estas formas de oración son, por supuesto, complementarias y, por lo tanto, debemos conocerlas tal cual son realmente: entrando en el interior de la oración ete...
Comentarios
Publicar un comentario