Así como todos los hombres se perdieron en Adán cuando se apartó del amor que le hacia uno con Dios, de la misma manera, todos los que por fidelidad a su propio camino de vida manifiestan su deseo de salvación, lo recibirán por la sola Pasión de Cristo. Pues Cristo se dio todo entero, en sacrificio perfecto y completo. No se limitó a la salvación de una persona en particular, sino que se dio a sí mismo sin reserva por todos. Con amor universal se dio a si mismo en ofrenda verdadera y perfecta, entregándose sin reserva de manera que todos los hombres pudieran unirse a su Padre tan efectivamente como él lo estaba.
El libro de la Orientación Particular. Anónimo
Muchas almas
Muchas almas emprendieron y emprenden cada día este camino y perseveran mientras gustan las sabrosa dulzura de la miel y del fervor primitivo; pero apenas cesa esa suavidad y placer sensible, por la tempestad que sobreviene de la tribulación, tentación y sequedad, necesarias para llegar al monte de la perfección, cuando declinan y vuelven las espaldas al camino: señal manifiesta de que se buscaban a sí mismas y no a Dios y a la perfección. Miguel de Molinos. Guía espiritual
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