¡Oh, Amor! —dice Razón—, nombrad a esta Alma por su verdadero nombre, dad algún conocimiento a los activos. Amor: Puede ser nombrada —dice Amor— por doce nombres, a saber:
La muy maravillosa. La no conocida. La más inocente de las hijas de Jerusalén. Aquella sobre la que se fundamenta toda la Santa Iglesia. La iluminada de conocimiento. La ornada de amor. La viva en alabanzas. La en todo anonadada por humildad. La pacífica en estado divino por divina voluntad. Aquella que nada quiere sino la divina voluntad. La totalmente plena y satisfecha de bondad divina por obra de la Trinidad. Su último nombre es: Olvido. Estos doce nombres le da Amor.
El espejo de las almas simples. Margarita Porete
La maravillosa revelación
La maravillosa revelación a descubrir, si transitamos la senda de la oración con disciplina, es que nuestro espíritu está enraizado en Dios y que cada uno de nosotros tiene un destino eterno, un significado e importancia eternos. Desarrollaremos nuestra propia naturaleza con su infinito potencial, si emprendemos esta peregrinación a nuestro propio centro. No existe antagonismo entre la oración contemplativa, la oración vocal y la oración litúrgica. Rastrea una clase de desarrollo progresivo a través de estas formas. No es que llegamos a un estadio en nuestra vida.en donde al ir más allá, pasamos de la oración litúrgica a la vocal. La evolución que él verdaderamente vislumbra es un crecimiento en el deleite, al cual entramos con cualquier forma de oración que sea apropiada para el momento. Y todas estas formas de oración son, por supuesto, complementarias y, por lo tanto, debemos conocerlas tal cual son realmente: entrando en el interior de la oración ete...
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