En cada uno de nosotros anida un profundo deseo de tener experiencia de Dios, de olvidarnos de nosotros mismos dentro de Dios, de hacernos una sola cosa con Él en el silencio. Esta identificación con Dios puede ser una experiencia personal. Me siento en silencio delante de Dios. Dejo que Dios me mire y dirijo mi mirada hacia Él. Mientras miro, me olvido de mí mismo. Me siento querido, mirado, y estoy ahí: así, sin más.
Anselm Grün OSB. La mística: Descubrir el espacio interior
La maravillosa revelación
La maravillosa revelación a descubrir, si transitamos la senda de la oración con disciplina, es que nuestro espíritu está enraizado en Dios y que cada uno de nosotros tiene un destino eterno, un significado e importancia eternos. Desarrollaremos nuestra propia naturaleza con su infinito potencial, si emprendemos esta peregrinación a nuestro propio centro. No existe antagonismo entre la oración contemplativa, la oración vocal y la oración litúrgica. Rastrea una clase de desarrollo progresivo a través de estas formas. No es que llegamos a un estadio en nuestra vida.en donde al ir más allá, pasamos de la oración litúrgica a la vocal. La evolución que él verdaderamente vislumbra es un crecimiento en el deleite, al cual entramos con cualquier forma de oración que sea apropiada para el momento. Y todas estas formas de oración son, por supuesto, complementarias y, por lo tanto, debemos conocerlas tal cual son realmente: entrando en el interior de la oración ete...
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