Dios está en esta habitación. Él está en mi corazón. Tanto que es difícil leer o escribir... Que tu fuego crezca en mí y que te encuentre en tu hermoso fuego. Es muy silencioso, mi Dios. Tu luna brilla en nuestras colinas. Y tu luz brilla en mi alma abierta cuando todo está en silencio. Tomás Merton OSB. Entrando al silencio

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