El abad Macario el Grande dijo: " lo que necesita el monje es que recoja su mente y permanezca alejado de toda preocupación, sin permitirle a vagar por la vanidad de este mundo. Que, orientado a su propio fin, dirija sus pensamientos únicamente a Dios, permanezca todo el tiempo sin disipación, no permita en su corazón ninguna preocupación mundana, ni pensamientos carnales, ni inquietud por los padres, ni consuelo de su familia, sino que su espíritu y todo su ser se mantenga en la presencia de Dios, para cumplir lo que dice el apóstol: para que la virgen esté totalmente con el señor, libre de toda preocupación" (1 Cor 7,34; Am 170,7, III175).
Anselm Grun OSB . La sabiduría de los padres del desierto.
Muchas almas
Muchas almas emprendieron y emprenden cada día este camino y perseveran mientras gustan las sabrosa dulzura de la miel y del fervor primitivo; pero apenas cesa esa suavidad y placer sensible, por la tempestad que sobreviene de la tribulación, tentación y sequedad, necesarias para llegar al monte de la perfección, cuando declinan y vuelven las espaldas al camino: señal manifiesta de que se buscaban a sí mismas y no a Dios y a la perfección. Miguel de Molinos. Guía espiritual
Comentarios
Publicar un comentario