El abad Macario el Grande dijo: " lo que necesita el monje es que recoja su mente y permanezca alejado de toda preocupación, sin permitirle a vagar por la vanidad de este mundo. Que, orientado a su propio fin, dirija sus pensamientos únicamente a Dios, permanezca todo el tiempo sin disipación, no permita en su corazón ninguna preocupación mundana, ni pensamientos carnales, ni inquietud por los padres, ni consuelo de su familia, sino que su espíritu y todo su ser se mantenga en la presencia de Dios, para cumplir lo que dice el apóstol: para que la virgen esté totalmente con el señor, libre de toda preocupación" (1 Cor 7,34; Am 170,7, III175).
Anselm Grun OSB . La sabiduría de los padres del desierto.
La maravillosa revelación
La maravillosa revelación a descubrir, si transitamos la senda de la oración con disciplina, es que nuestro espíritu está enraizado en Dios y que cada uno de nosotros tiene un destino eterno, un significado e importancia eternos. Desarrollaremos nuestra propia naturaleza con su infinito potencial, si emprendemos esta peregrinación a nuestro propio centro. No existe antagonismo entre la oración contemplativa, la oración vocal y la oración litúrgica. Rastrea una clase de desarrollo progresivo a través de estas formas. No es que llegamos a un estadio en nuestra vida.en donde al ir más allá, pasamos de la oración litúrgica a la vocal. La evolución que él verdaderamente vislumbra es un crecimiento en el deleite, al cual entramos con cualquier forma de oración que sea apropiada para el momento. Y todas estas formas de oración son, por supuesto, complementarias y, por lo tanto, debemos conocerlas tal cual son realmente: entrando en el interior de la oración ete...
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