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No te ocupes

No te ocupes en cosas ajenas ni te entremetas en las causas de los mayores. Mira siempre primero por ti, y amonéstate a ti mismo más especialmente que a todos cuantos quieres bien. Si no eres favorecido de los hombres, no te entristezcas por eso, sino aflígete de que no te portas con el cuidado y circunspección que convienen a un siervo de Dios y a un devoto religioso. Muy útil y seguro es que el hombre no tenga en esta vida muchas consolaciones, mayormente según la carne. Pero  de  no  tener  o  gustar  rara  vez  las  cosas  divinas,  nosotros  tenemos  la  culpa;  porque  no buscamos la compunción, ni desechamos del todo lo vano y exterior. Thomas Kempis. De la imitación de Cristo o menosprecio del mundo

El hombre debe...

El hombre debe estar compenetrado de la presencia divina y ser configurado a fondo con la forma de su Dios amado y hacerse esencial en Él de modo que le resplandezca el estar presente [de Dios] sin esfuerzo alguno y más aún: que logre desnudarse de todas las cosas y que se mantenga completamente libre de ellas. Para con- seguirlo se necesita, al comienzo, de la reflexión y de un atento ejercicio de la memoria, tal como [le hacen falta] al alumno en [el aprendizaje de] su arte. Maestro Eckhart. Tratados y sermones

Cierra tu puerta sobre ti

Cierra tu puerta sobre ti, y llama a tu amado Jesús; permanece con El en tu aposento, que no hallarás en otro lugar tanta paz. Si no salieras ni oyeras noticias, mejor perseverarías en santa paz. Pues te huelgas de oír algunas veces novedades, conviénete sufrir inquietudes de corazón. Thomas Kempis. De la imitación de Cristo o menosprecio del mundo

Quien posee a Dios

Quien posee a Dios así, en [su] esencia, lo toma al modo divino, y Dios resplandece para él en todas las cosas; porque todas las cosas tienen para él sabor de Dios y la imagen de Dios se le hace visible en todas las cosas. Dios reluce en él en todo momento, y en su fuero íntimo se produce un desasimiento libertador y se le imprime la imagen de su Dios amado [y] presente. Es como en el caso de un hombre que sufre agudamente de verdadera sed: puede ser que haga algo que no sea beber, y también podrá pensar en otras cosas, pero haga lo que hiciere y esté con cualquier persona, cualesquiera que sean sus empeños o sus ideas o sus acciones, mientras perdure la sed no le pasará la representación de la bebida, y cuanto mayor sea la sed tanto más fuerte y penetrante y presente y constante será la representación de la bebida. O quien ama una cosa ardientemente [y] con todo fervor, de modo que no le gusta ninguna otra ni lo afecta en el corazón fuera de ésta [la amada], y sólo aspira a ella y a...

Los muy estimados

Los muy estimados por buenos, muchas veces han caído en graves peligros por su mucha confianza. Por lo cual es utilísimo a muchos que no les falten del todo tentaciones y que sean muchas veces combatidos, porque no se aseguren demasiado de si propios, porque no se levanten con soberbia, ni tampoco se entreguen demasiadamente a los consuelos exteriores. ¡Oh, quién nunca buscase alegría transitoria! ¡Oh, quién nunca se ocupase en el mundo, y cuán buena conciencia guardaría!¡Oh, quién quitara de sí todo vano cuidado, y pensase solamente las cosas saludables y divinas, y pusiese toda su esperanza en Dios, cuánta paz y sosiego poseería! Ninguno es digno de la consolación celestial si no se ejercitare con diligencia en la santa contrición. Si quieres arrepentirte de corazón, entra en tu retiro, y destierra de ti todo bullicio del Mundo, según está escrito: contristaos en vuestros aposentos (Salmo 4, 5). En la celda hallarás lo que perderás muchas veces por de fuera. El retiro usado se hace...

En qué consiste...

¿En qué consiste entonces, esta verdadera posesión de Dios de modo que uno lo tenga en verdad? Esta verdadera posesión de Dios depende de la mente y de una entrañable [y] espiritual tendencia y disposición hacia Dios, [y] no de un continuo y parejo pensamiento en Dios; porque esto sería para la naturaleza una aspiración imposible; sería muy difícil y además no sería ni siquiera lo mejor de todo. El hombre no debe tener un Dios pensado ni contentarse con Él, pues cuando se desvanece el pensamiento, también se desvanece ese Dios. Uno debe tener más bien un Dios esencial que se halla muy por encima de los pensamientos de los hombres y de todas las criaturas. Este Dios no se desvanece, a no ser que el hombre voluntariamente se aparte de Él. Maestro Eckhart. Tratados y sermones   

Busca tiempo

Busca tiempo a propósito para estar contigo y piensa a menudo en los beneficios de Dios. Deja las cosas curiosas: lee tales materias, que te den más compunción que ocupación. Si te apartares de conversaciones superfluas y de andar ocioso y de oír noticias y murmuraciones, hallarás tiempo suficiente y a propósito para entregarte a santas meditaciones. Los mayores Santos evitaban cuanto podían la compañía de los hombres, y elegían el vivir para Dios en su retiro. Dijo uno: Cuantas más veces estuve entre los hombres volví menos hombre. Lo cual experimentamos cada día cuando hablamos mucho. Más fácil cosa es callar siempre que hablar sin errar. Más fácil es encerrarse en su casa que guardarse del todo fuera de ella. Por esto, al que quiere llegar a las cosas interiores y espirituales, le conviene apartarse con Jesús de la gente. Ninguno se muestra seguro en público, sino el que se esconde voluntariamente. Ninguno habla con acierto, sino el que calla de buena gana. Ninguno preside digname...