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El agua caliente

Así como el agua caliente, no estando cubierta, fácilmente pierde calor, y como las especies aromáticas, desenvueltas, van perdiendo la fragancia y fuerza de su olor, así el alma no recogida en un solo apetito de Dios, pierde el valor y vigor en la virtud.  San Juan de la cruz. Subida al monte Carmelo 

La voluntad repartida

El alma que tiene la voluntad repartida en menudencias es como el agua que, teniendo por donde se derramar hacia abajo, no crece para arriba, y así no es de provecho.  San Juan de la cruz. Subida al monte Carmelo

En nuestro catecismo

En nuestro catecismo admitimos que Dios está en todas partes, pero luego decimos que Jesucristo es Dios, y a menudo usamos este misterio para localizar y antropomórfizar a Dios. Es cierto que Jesucristo es Dios, pero sigue siendo el Incognoscible, el Incomprensible, el No-localizable. A pesar de su Encarnación y de su Evangelio, no conocemos su voluntad como conocemos un plan de cualquier gobierno. A pesar de su Encarnación permanece escondido y a pesar de la claridad del Evangelio su voluntad solo se conoce en la incertidumbre de una búsqueda continua. Franz Jalics. El encuentro con Dios 

Por el camino

Por el camino de una piadosa humildad regresamos a ti y tú nos purificas de nuestros malos hábitos y te muestras propicio para los que te confiesan sus pecados, escuchas los gemidos de los que están presos con los pies en los grilletes y nos sueltas de las cadenas que nosotros mismos nos forjamos. Pero esto lo haces sólo cuando ya hemos renunciado a envalentonarnos ante ti con la afirmación de una falsa libertad, con la avaricia de tener más o el temor de perderlo todo, amando así más lo nuestro que a ti, supremo bien de todos. San Agustín. Confesiones

Dios

Dios se nos escapa, estamos desarmados ante Él y solo podemos descubrir la dirección en la cual se encuentra. Podemos admirarlo o adorarlo, pero tenemos que renunciar para siempre a una definición suya y renunciar también a la conciencia tranquila de lo que hemos encontrado. Conocer a Dios es seguir buscándolo. Franz Jalics. El encuentro con Dios 

En la concepción...

En la concepción religiosa popular, Dios aparece a menudo con tanta claridad, y definido con tanta precisión, que se asemeja a algo conocido con exactitud. Su actitud ante la vida parece ser tan simplista, sus preceptos tan absolutamente conocidos , que destruyen en gran parte la responsabilidad humana. La religión  parece excluir toda búsqueda y toda reflexión para reducirse a la mera puesta en práctica de preceptos conocidos.  Franz Jalics. El encuentro con Dios 

Fe, esperanza y amor

El hombre que actúa en fe, esperanza y amor ante otro ser humano, actúa ante Dios con esa misma capacidad de relacionarse personalmente, aunque alcance una profundidad que trasciende aquella relación. Franz Jalics. El encuentro con Dios