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Seguimos atados

Seguimos atados a inercias que nos frenan. En esta Pascua colectiva que estamos pasando nos resistimos a quedarnos sin imágenes de Dios. Tenemos la tentación de retener las antiguas y ello nos priva de un Dios mayor. La resurrección de Jesús nos introduce en un dinamismo que apenas ha comenzado. El nuevo estado de existencia que inaugura no puede agarrarse entre las manos, ni con los sentidos, ni con la mente, ni con las palabras, ni con los conceptos. Podemos indicarlo en lontananza, y para ellos disponemos de los dogmas, que no son fórmulas estáticas en las que pudiéramos encerrar a Dios, sino señales en el camino que indican una dirección a seguir para aventurarnos en un Misterio siempre mayor. Toda palabra o formulación sobre Dios es sólo un balbuceo, un comienzo, nunca un acabamiento que a Él lo pudiera contener y a nosotros detener. Javier Melloni SJ. El Cristo Interior

Soy lo que soy

Soy lo que soy por la gracia de Dios, dice el alma. Pues solamente soy lo que Dios es en mí y no otra cosa; y Dios es lo mismo que eso que él es en mi; pues nada es nada, pero lo que es, es; y por ello si soy, no soy sino lo que Dios es; y nadie es, sino Dios; por ello no encuentro más que a Dios allí donde penetro, pues, a decir verdad, nada hay sino Dios. Margarita Porete. El espejo de las almas simples

El cielo proclama la gloria de Dios

El cielo proclama la gloria de Dios, el firmamento pregona la obra de sus manos: el día al día le pasa el mensaje, la noche a la noche se lo susurra. Sin que hablen, sin que pronuncien, sin que resuene su voz, a toda la tierra alcanza su pregón y hasta los límites del orbe su lenguaje. Sal 18

El verdadero contemplativo

El verdadero contemplativo no es el que prepara su mente para un mensaje particular que él quiere o espera escuchar, sino el que permanece vacío porque sabe que él nunca puede esperar o anticipar la palabra que transforma su oscuridad en luz. Ni siquiera llega a anticipar una clase especial de transformación. No pide la luz en lugar de oscuridad. Espera la palabra de Dios en silencio Y cuando es "respondido" no es tanto por una palabra que brota del silencio. Es por su silencio mismo cuando de repente, inexplicablemente, revelándose a él como la palabra de máximo poder, se llena de la voz de Dios. Nadie se convierte en verdadero contemplativo por oscurecer las realidades sensibles, y permanecer solo consigo mismo en la oscuridad. En primer lugar, uno que hace eso, como un montaje a propósito, como conclusión de un razonamiento práctico, y sin una vocación interior, sencillamente entra en una oscuridad artificial que se ha fabricado él mismo. No está solo con Dios, sino co...

Tendemos

Tendemos a pensar en la oración como inactividad. Creo que mucha gente piensa que la oración es o algo que nos prepara para la acción o algo que nos refresca después de la acción. Pero cuanto más oramos, somos más conscientes de que la oración no es un camino de inactividad. Se encuentra inmersa en el camino de la acción, es más bien el centro de la acción. Creo que podríamos describir a la oración como "pura acción". Es una de las formas más elevadas de acción humana y al ser pura acción nos conduce al reino de "la pura existencia". Aquel que sigue el camino de la oración no rechaza nada. No rechazamos nada de nuestra propia persona y nos descubrimos, en cambio, integrados con rodas nuestras fuerzas y todos nuestros dones. El don de nuestra propia creación integrado, en armonía con la fuente de nuestra existencia, en armonía con el ser. Lo difícil para nosotros es permanecer en quietud y aprender a repetir la oración con fe. Al orar, entramos en contacto con no...

El verdadero contemplativo

El verdadero contemplativo no es el que prepara su mente para un mensaje particular que él quiere o espera escuchar, sino el que permanece vacío porque sabe que él nunca puede esperar o anticipar la palabra que transforma su oscuridad en luz. Ni siquiera llega a anticipar una clase especial de transformación. No pide la luz en lugar de oscuridad. Espera la palabra de Dios en silencio Y cuando es "respondido" no es tanto por una palabra que brota del silencio. Es por su silencio mismo cuando de repente, inexplicablemente, revelándose a él como la palabra de máximo poder, se llena de la voz de Dios. Nadie se convierte en verdadero contemplativo por oscurecer las realidades sensibles, y permanecer solo consigo mismo en la oscuridad. En primer lugar, uno que hace eso, como un montaje a propósito, como conclusión de un razonamiento práctico, y sin una vocación interior, sencillamente entra en una oscuridad artificial que se ha fabricado él mismo. No está solo con Dios, sino co...

En la soledad

En la soledad he descubierto al fin, mi Dios, que Tú deseas el amor de mi corazón tal como es: el amor de mi corazón humano. He descubierto y he sabido gracias a Tu inmensa misericordia, que el amor de un corazón roto, pobre, y abandonado te es más grato y atrae Tu compasiva mirada. Tu deseo y Tu consuelo, Señor, es estar muy cerca de los que te llaman Padre. Tal vez no tengas mayor "consuelo" (si me permites expresarlo así) , que consolar a tus afligidos hijos y a quienes acuden a Ti pobres y con las manos vacías, sino otra cosa que su humanidad, sus limitaciones y una enorme confianza en Tu misericordia. Thomas Merton OSB. Diálogos con el silencio