Entradas

En la soledad

En la soledad he descubierto al fin, mi Dios, que Tú deseas el amor de mi corazón tal como es: el amor de mi corazón humano. He descubierto y he sabido gracias a Tu inmensa misericordia, que el amor de un corazón roto, pobre, y abandonado te es más grato y atrae Tu compasiva mirada. Tu deseo y Tu consuelo, Señor, es estar muy cerca de los que te llaman Padre. Tal vez no tengas mayor "consuelo" (si me permites expresarlo así) , que consolar a tus afligidos hijos y a quienes acuden a Ti pobres y con las manos vacías, sino otra cosa que su humanidad, sus limitaciones y una enorme confianza en Tu misericordia.    Thomas Merton OSB. Diálogos con el silencio

Voy junto a los árboles

Voy junto a los árboles y me siento sereno. Mis agitaciones se calman a mi alrededor como ondas en el agua. Mis tareas están en su lugar. Donde las dejé, dormidas como ganado... Entonces se presenta lo que temo. Vivo un rato a su alcance. Lo que temo desaparece, y el miedo a ello me abandona. Canta, y oigo su canción. Wendell Berry (Entra en ti. Enrique y Mercedes Montalt)

En el deseo profundo De Dios

En el deseo profundo de Dios tenemos ya la experiencia de Dios. Anselm Grün OSB. La mística: Descubrir el espacio interior

Mientras considere

Mientras considere a una persona como objeto y la trate como una cosa, su aspecto interno y personal permanece oculto. Cuando me dispongo con una actitud de acogida personal y estoy dispuesto a comprometerme con ella, solo entonces puedo percibir su realidad interna. Franz Jalics. El encuentro con Dios